jueves, 14 de mayo de 2015

ALEDO 2015. LAURA

“Con ese número arrasas, y arrasé”

Antes de que sonase la alarma (eso es antes de las 06.15 am) yo ya estaba sentada delante del ordenador con mi taza de café echando un vistazo a la meteorología. En mi caso, que los nervios me quiten el sueño es herencia paterna.

Esperé a que Dani se despertase para las tostadas, no sé como lo hace, pero le salen como a nadie, a la plancha con un poquito de mantequilla y sin estar demasiado tostadas, mi desayuno favorito!!
La carrera empezaba a las 09.00, así que bien temprano, ya con todo preparado, recogimos a Pepe y salimos dirección “Objetivo Aledo”.

Como adelanté en mi última crónica, Aledo es especial por infinitas razones, las más importantes; Lola, Juan y Valeria. Desde aquí aprovecho para enviarles un beso enorme. En esta ocasión no pudieron estar y los echamos de menos. Una comida en “La Santa” (otra de las razones que hace Aledo especial) queda pendiente!!

Al llegar fuimos a recoger los dorsales, y ahí llegó mi primera sorpresa; Dorsal 13 (número en la espalda de mi hermano desde hace ya unos cuantos años). No había duda, mi carrera para él.


A mi hermano #13

Una vez recogidos los dorsales, llegaban los ánimos y deseos de suerte habituales para después colocarnos en la línea de salida. No lo vi venir y me pilló desprevenida, pero como ocurre siempre que me enfrento a un nuevo reto, Dani se acercó para preguntarme si corría a mi lado, y yo, como ocurre también siempre, volví a darle la negativa por respuesta y después un beso.



Objetivo Aledo: Empezamos.
Venía de acumular malos entrenamientos, consecuencia de combinar demasiadas horas de trabajo con un calor sofocante que había llegado sin treguas primaverales, y las sensaciones no eran las mejores.
Por falta de tiempo, no había podido programar un entrenamiento por montaña de una distancia parecida, por lo pero me preocupaba la reacción de mis piernas a partir del Km 15….El desnivel sin embargo no me asustaba, la noche de antes había estado con Dani comparado el perfil de la carrera con los de mis entrenamientos y estaba entrenado. Por suerte, no tardo mucho en sonar el disparo de salida, empecé a correr y dejé de malpensar.

Primer tramo de carrera

Los primeros kilómetros, hasta que empezó la montaña, transcurrían por asfalto que con el calor, se hicieron especialmente pesados. La carretera discurría por una zona de monte bajo con ausencia de sombras y el sol se pegaba bien. Aun así pude mantener un ritmo constante durante todo el tramo que me permitió correrlo a un buen ritmo. No paré en el primer avituallamiento, que marcaba el comienzo de la montaña, llevaba agua suficiente en la mochila y además tenía más ganas de sombra que de agua.

La montaña  empezaba con una bajada corta pero rápida. La bajé sin miedo y con velocidad, al menos con velocidad con respecto a dos corredoras que llevaba delante. Al adelantarlas, se sobresaltaron, o eso creo. Digo esto porque al pasarlas me pareció escuchar gritos, que igual no se dirigían a mí, o igual si. En cualquier caso si molesté o asusté a alguien, pido disculpas desde aquí.

Durante la subida


Dani en la subida

Pepe en la subida

Y empezó la subida. El primer tramo, como ya me habían dicho (tanto Pepe como Dani) era bastante parecido a la subida de Las Columnas así que no encontré problema en hacerlo corriendo. Cuando a mitad del ascenso el tramo cogió pendiente alcancé a un grupo de corredores y ande con ellos hasta coronar. Es cierto que en algunos tramos, sin el tapón del grupo de corredores habría dejado de andar y continuado corriendo, pero tras notar algunos calambres en el gemelo derecho decidí recuperar y terminar la subida con ellos, sin prisas y sin forzar. Me dio tiempo a hidratarme y respirar para encarar la bajada.

Dando alcance al grupo

Y llegó la bajada. Pasado el kilómetro 13 (yo, por un malentendido creía que sólo subiríamos hasta el 11) empezamos el descenso. Fácil, también como el de Las Columnas.
El grupo que me taponaba en la subida también me impidió ir más rápida durante el primer tramo de bajada, pero la senda era bastante estrecha y no había muchas posibilidades de adelantar, así que opté por la prudencia y la paciencia. Con la llegada a otro de los avituallamientos el terreno ganaba espacio y entonces pude adelantar posiciones.

Empezando el descenso

Dani durante la bajada

Pepe durante la bajada

Hablé con Dani sobre la posibilidad de parar a comer algo de fruta o alguna barrita en los avituallamientos, pero teniendo en cuenta que nunca he comido en carrera y que mi estómago no es muy agradecido, decidí no comer. Aunque arriesgué con el Aquarius (de naranja y clásico) y oye, me sentaron de maravilla y experimenté “esa increíble sensación de venirse arriba”.

Continué bajando y alcanzando compañeras, pero me daba “miedo” adelantarlas, no sabía si los gritos de antes eran para mí o no, y no quería volver a provocarlos, así que sólo adelantaba en zonas amplias y perdía tiempo mientras tanto. Cuando yo andaba planeando “el donde” del siguiente adelantamiento, una valiente que venía desde atrás gritó que le dejásemos espacio para pasar y mientras las demás se apartaron yo cogí su rebufo y adelante siguiendo su estela. Después, perdí el miedo y también la adelanté.




Sin darme cuenta estaba sola y de vuelta a la carretera, noté como poco a poco se perdían las zonas de sombra y en apenas unos minutos sólo había asfalto y sol. Si al principio de la carrera este tramo ya había sido duro, ahora era peor. La temperatura había subido y mis piernas cargaban ya con 21 kilómetros, 21 kilómetros y subiendo¡¡¡¡¡ Había sobrepasado mi límite, mi “zona conocida” y ni me había enterado.

El último kilómetro lo pasé controlando los tiempos. Dani había estimado que tardaría unas 3 horas, ni de coña ¡ Bajaba seguro. Después de la última cuesta, justo antes de la entrada al pueblo, vi a Dani y Pepe, que me animaban para afrontar el último empujón.

A la llegada a la entrada de Aledo

Dani y Pepe esperando


Al final, crucé la meta en 2 horas 51 minutos, orgullosa porque no fue fácil y feliz. 4º de mi categoría, como diría Dani “casi chapa” y 16 de la general de mujeres.




Al terminar, le dije a Dani que me hiciese una foto con el dorsal para enviársela a mi hermano. Cuando la vio me dijo: “Con ese número arrasas”, y arrasé.

GRACIAS

Gracias Nano por el número del dorsal, me hizo fuerte ¡

Gracias a mis amigos (los que son familia) por los ánimos de cada carrera, me hacéis afortunada ¡ Isidro, te echamos de menos ¡ Ten paciencia, a uno no se le  olvida de correr…

Y gracias en especial a mi entrenador, por su dedicación y su amor. Me templas, me quieres y haces muy feliz.

FELICIDADES

Felicidades al campeón, que siempre es el mismo, y a las campeonas.

Felicidades a mi cuñado, Pepe, por su tiempo y posición.

Felicidades también a ti Dani, venir de varias lesiones no te impidió hacer una buena carrera y obtener un gran resultado.

Por último felicitar a la organización y a los voluntarios por el trabajo que hicieron, impecable,  la mejor carrera en la que he participado hasta ahora sin ninguna duda. A los fotógrafos: Footertrotter, Fran Nortes y resto de profesionales que han compartido su trabajo con nosotros.

Objetivo Aledo superado. En busca del siguiente.

Hay una grieta, una grieta en todo. Así es como entra la luz (Leonard Cohen).

Nos vemos en la siguiente, 


L.

4 comentarios:

  1. Buena carrera y bueno, se te olvida felicitarte a ti misma, bajar 9 minutos sobre lo previsto no esta nada mal. Un saludico.

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  2. Gran carrera y crónica.

    Lo pasamos muy bien a pesar del calor infernal. Muy buena posición para ser tu primera carrera de montaña de mas de 20 km. En nada están consiguiendo trofeo aunque tampoco es que sea una cosa demasiado importante.

    Saludos y al año que viene volveremos a Aledo si nada lo impide.

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