Sin mucho que decir esta semana, entrenando y disfrutando de los entrenos y la compañia. Los vientos que corren no dejan (al menos a mi) coger la bici, asi que a correr. He retomado las motas de cara a la media de Murcia. Subimos Sierra Espuña con nieve. Y hoy me han dado cera subiendo por la sierra de Orihuela. A seguir mejorando
domingo, 25 de enero de 2015
domingo, 18 de enero de 2015
IV carrera de Montaña Cerro de la Mola, Cronica de Laura
Si lo pienso, lo quiero y si lo quiero lo puedo.
Terminas de correr tu primera Media Maratón y experimentas una sensación que viene a ser algo así como “verse capaz de todo”, así que aprovechando la coyuntura, Dani me propone correr mi primera Carrera de Montaña, y claro, acepté.
Pasan los días, la sensación “todoterreno” desaparece y ahí estás, apuntada a la carrera, entonces empiezas a valorar:
Distancia (17 K, que luego serían más). Ninguno de mis entrenamientos por montaña, hasta el mismo día de la carera, contaban con más de 10 K y soy de las que piensa que uno no debe apuntarse a una carrera sin haber entrenado previamente modalidad y distancia, por lo que empecé a dudar de mi capacidad, dudaba más según se acercaba el día, y dudé durante las más de dos horas que necesité para recorrer la temida distancia.
Miedo a perderte (y te pierdes). Isidro, Pepe y Dani, que hablaron conmigo durante los días previos a la carrera, eran conscientes del miedo que tenía a perderme. No hay baliza o señal de advertencia que pueda con mi despiste. Todos me tranquilizaban insistiendo en que era imposible perderse, pues bien se equivocaban. Me perdí dos veces.
Decidí dejar de valorar (sin éxito).
Llegamos a Novelda, no hacía demasiado frío pero si viento, y mucho. En mis valoraciones previas a la carrera, no tuve en cuenta las condiciones meteorológicas. Después de recoger dorsales y terminar de prepararnos nos dirigimos hacia la línea de salida y salimos.
No empezamos a recorrer “terreno montañoso” hasta pasado el primer kilómetro, y que horror de kilómetro... Mis zapatillas, creo, están diseñadas para correr por montaña, pues no me resultó nada cómodo recorrer con ellas los tramos asfaltados (que por cierto habían bastantes), esto añadido a un continuado lagrimeo de ojos y complicaciones al respirar, consecuencia del fuerte viento, hicieron del primer kilómetro el peor de la carrera.
Empieza la Montaña y con ella la primera subida, el viento no cesa, sino todo lo contrario y sigo sin poder ver ni respirar bien. Bajo el ritmo para no dejar de correr, pero, pese a intentarlo concienzudamente, no puedo evitar terminar la subida andando. Al llegar al primer alto el terreno se estrecha y aparece el primer y único “embudo” con el que me encontraría. Mientras avanzo respiro y recupero hasta que inicio el descenso.
Poco antes del inicio de la primera bajada (muy de mi gusto, por cierto) adelanto unas pocas posiciones y consigo descender sola y tranquila. Antes de llegar a la rambla, gano alguna que otra posición y alcanzo a un grupo de 3 corredores con los que iría hasta el segundo avituallamiento, y si digo SEGUNDO AVITUALLAMIENTO, porque cuando llegamos al primero no quedaba NADA. Señores, los últimos también corremos, ténganlo en cuenta.
Uno de los corredores que iba conmigo, advirtiendo que no habría agua hasta dentro de unos cuantos kilómetros se paró, sacó de su cinturón un botellín y me obligó a beber. MIL GRACIAS AMIGO ¡
Si tuviese que elegir un momento de la carrera, sería el tramo de rambla. Además de bonito se hizo divertido y entretenido, pues no requería de sobreesfuerzos y la necesidad de saltar a base de zancadas te invitaba a acelerar el ritmo.
Ya en el segundo avituallamiento nos agrupamos unos cuantos corredores y llegó mi primer momentazo. Continué el recorrido sola al salir del avituallamiento, demasiado sola… cuando escuché “Nena, nena ¡por ahí no es!!!! “Ahí estaba yo, Laura en estado puro, dispuesta como nadie a perderme, sin necesidad de ayudas.. Al inicio de la carrera, en el fatídico KM 1 concretamente, me quedé sin batería en el Ipod, estuve cabreada conmigo misma por no haberme asegurado de que estaba cargado hasta ese momento. “Dejadez compensa a despiste” “menos por menos es más”.
Me pareció inteligente seguir el consejo de cuantos me advertían y cambié de dirección. Tocaba seguir subiendo. Iniciaba todas las subidas corriendo y daba alcance a grupos de personas que andaban, pero en ese momento, al verlos andar, de forma inconsciente pero automática dejaba de correr y me ponía a andar. Pero el hecho de andar me agobiaba y en cuanto podía correr, lo hacía con todas mis fuerzas, con tantas que no me quedaban suficientes para estar pendiente de la señalización (insisto en que las balizas no son perceptibles a mi vista). Si no llega a ser porque uno de los voluntarios me agarró (literalmente) y me colocó en la dirección correcta, me habría vuelto a perder. El nuevo recorrido me llevó a la subida de La Mola, no corrí ni un metro. Sólo ande y como costaba…. Aquí si hubo sobreesfuerzos, aquí si dolía todo y dolía mucho. Pero llegué! Llegué, coroné y después bajé ¡
Ya estaba en el kilómetro 13 (menos de 5 para meta) cuando vi a Dani, tal y como me había dicho, volvió a buscarme al terminar. Lo vi y quise matarlo ¡“Es una carrera por montaña muy suave” me había dicho, “Algo fácil para empezar…”. Al hablar con él y verlo tan fresco mi cansancio se convirtió en rabia (yo también quería estar así de bien), la rabia en acelerones y de los acelerones volví al cansancio. Hicimos unas cuantas fotos, un par de vídeos y llegamos juntos a meta Pepe, Dani y yo. 2 horas 22 minutos. Estaba hecho.
Y repito; los últimos también corremos ¡¡¡¡. A mi llegada a meta apenas quedaba fruta y unas pocas botellas de agua. Si, había un plato de carne y refresco para cada corredor, pero lo hubiese cambiado por alguna pieza de fruta o una bebida isotónica.
Mis felicitaciones a todos los corredores, excluyendo a tramposos. Es imposible adelantar a alguien que nunca vuelve a recuperarte la posición (y creedme corro entre las últimas posiciones, no es mucha la gente que me adelanta ni a la que yo adelanto, es fácil reconocerse) y que llegue a meta mucho antes que tu.
Terminé la carrera y volví a valorar:
Ansiedad (mala compañera): No hice una buena carrera, salí con el mismo planteamiento que en una de asfalto, ritmo constante, y eso, en montaña, es inviable. Fui a tirones, me sentía mal por los tramos andados y lo “compensaba” corriendo todo lo que podía en los llanos, llegando muerta a la siguiente subida, y así sucesivamente. Ansiosa, completamente ansiosa, pendiente de llegar cuanto antes y olvidándome de disfrutar.
Nuevas necesidades (y comodidades): Aunque no fue una buena carrera me sirvió para decidir que no volveré a correr sin gafas. No es la primera vez que me quejo de lo rápido que me lloran los ojos corriendo, pero en esta ocasión hubo momentos en los que no era capaz de distinguir el suelo que pisaba.
Orgullo (herido): Cuando terminé, sentí que había logrado algo grande, que aun dudando de mí preparación había sido capaz de terminar y no terminar destrozada. Pero me fui viniendo abajo conforme escuchaba comentarios del tipo “bueno, ha sido una carrera suave”, “no se puede decir que sea una carrera de montaña”, “esperaba que fuese algo más dura”…y yo con la sensación de haber conseguido “algo GRANDE”. Pues bien, ahora quiero volver y poder decir: “Dani, ¿te acuerdas cuando yo creía que esto era una carrera de montaña?”.
Nos vemos en Coto Cuadros ¡ He dicho que si lo pienso lo quiero, y si lo quiero lo puedo.
L.
Gracias a Footer Troter por las fotos, y los animos
Terminas de correr tu primera Media Maratón y experimentas una sensación que viene a ser algo así como “verse capaz de todo”, así que aprovechando la coyuntura, Dani me propone correr mi primera Carrera de Montaña, y claro, acepté.
Pasan los días, la sensación “todoterreno” desaparece y ahí estás, apuntada a la carrera, entonces empiezas a valorar:
Distancia (17 K, que luego serían más). Ninguno de mis entrenamientos por montaña, hasta el mismo día de la carera, contaban con más de 10 K y soy de las que piensa que uno no debe apuntarse a una carrera sin haber entrenado previamente modalidad y distancia, por lo que empecé a dudar de mi capacidad, dudaba más según se acercaba el día, y dudé durante las más de dos horas que necesité para recorrer la temida distancia.
Miedo a perderte (y te pierdes). Isidro, Pepe y Dani, que hablaron conmigo durante los días previos a la carrera, eran conscientes del miedo que tenía a perderme. No hay baliza o señal de advertencia que pueda con mi despiste. Todos me tranquilizaban insistiendo en que era imposible perderse, pues bien se equivocaban. Me perdí dos veces.
Decidí dejar de valorar (sin éxito).
Llegamos a Novelda, no hacía demasiado frío pero si viento, y mucho. En mis valoraciones previas a la carrera, no tuve en cuenta las condiciones meteorológicas. Después de recoger dorsales y terminar de prepararnos nos dirigimos hacia la línea de salida y salimos.
No empezamos a recorrer “terreno montañoso” hasta pasado el primer kilómetro, y que horror de kilómetro... Mis zapatillas, creo, están diseñadas para correr por montaña, pues no me resultó nada cómodo recorrer con ellas los tramos asfaltados (que por cierto habían bastantes), esto añadido a un continuado lagrimeo de ojos y complicaciones al respirar, consecuencia del fuerte viento, hicieron del primer kilómetro el peor de la carrera.
Empieza la Montaña y con ella la primera subida, el viento no cesa, sino todo lo contrario y sigo sin poder ver ni respirar bien. Bajo el ritmo para no dejar de correr, pero, pese a intentarlo concienzudamente, no puedo evitar terminar la subida andando. Al llegar al primer alto el terreno se estrecha y aparece el primer y único “embudo” con el que me encontraría. Mientras avanzo respiro y recupero hasta que inicio el descenso.
Poco antes del inicio de la primera bajada (muy de mi gusto, por cierto) adelanto unas pocas posiciones y consigo descender sola y tranquila. Antes de llegar a la rambla, gano alguna que otra posición y alcanzo a un grupo de 3 corredores con los que iría hasta el segundo avituallamiento, y si digo SEGUNDO AVITUALLAMIENTO, porque cuando llegamos al primero no quedaba NADA. Señores, los últimos también corremos, ténganlo en cuenta.
Uno de los corredores que iba conmigo, advirtiendo que no habría agua hasta dentro de unos cuantos kilómetros se paró, sacó de su cinturón un botellín y me obligó a beber. MIL GRACIAS AMIGO ¡
Si tuviese que elegir un momento de la carrera, sería el tramo de rambla. Además de bonito se hizo divertido y entretenido, pues no requería de sobreesfuerzos y la necesidad de saltar a base de zancadas te invitaba a acelerar el ritmo.
Ya en el segundo avituallamiento nos agrupamos unos cuantos corredores y llegó mi primer momentazo. Continué el recorrido sola al salir del avituallamiento, demasiado sola… cuando escuché “Nena, nena ¡por ahí no es!!!! “Ahí estaba yo, Laura en estado puro, dispuesta como nadie a perderme, sin necesidad de ayudas.. Al inicio de la carrera, en el fatídico KM 1 concretamente, me quedé sin batería en el Ipod, estuve cabreada conmigo misma por no haberme asegurado de que estaba cargado hasta ese momento. “Dejadez compensa a despiste” “menos por menos es más”.
Me pareció inteligente seguir el consejo de cuantos me advertían y cambié de dirección. Tocaba seguir subiendo. Iniciaba todas las subidas corriendo y daba alcance a grupos de personas que andaban, pero en ese momento, al verlos andar, de forma inconsciente pero automática dejaba de correr y me ponía a andar. Pero el hecho de andar me agobiaba y en cuanto podía correr, lo hacía con todas mis fuerzas, con tantas que no me quedaban suficientes para estar pendiente de la señalización (insisto en que las balizas no son perceptibles a mi vista). Si no llega a ser porque uno de los voluntarios me agarró (literalmente) y me colocó en la dirección correcta, me habría vuelto a perder. El nuevo recorrido me llevó a la subida de La Mola, no corrí ni un metro. Sólo ande y como costaba…. Aquí si hubo sobreesfuerzos, aquí si dolía todo y dolía mucho. Pero llegué! Llegué, coroné y después bajé ¡
Ya estaba en el kilómetro 13 (menos de 5 para meta) cuando vi a Dani, tal y como me había dicho, volvió a buscarme al terminar. Lo vi y quise matarlo ¡“Es una carrera por montaña muy suave” me había dicho, “Algo fácil para empezar…”. Al hablar con él y verlo tan fresco mi cansancio se convirtió en rabia (yo también quería estar así de bien), la rabia en acelerones y de los acelerones volví al cansancio. Hicimos unas cuantas fotos, un par de vídeos y llegamos juntos a meta Pepe, Dani y yo. 2 horas 22 minutos. Estaba hecho.
Y repito; los últimos también corremos ¡¡¡¡. A mi llegada a meta apenas quedaba fruta y unas pocas botellas de agua. Si, había un plato de carne y refresco para cada corredor, pero lo hubiese cambiado por alguna pieza de fruta o una bebida isotónica.
Mis felicitaciones a todos los corredores, excluyendo a tramposos. Es imposible adelantar a alguien que nunca vuelve a recuperarte la posición (y creedme corro entre las últimas posiciones, no es mucha la gente que me adelanta ni a la que yo adelanto, es fácil reconocerse) y que llegue a meta mucho antes que tu.
Terminé la carrera y volví a valorar:
Ansiedad (mala compañera): No hice una buena carrera, salí con el mismo planteamiento que en una de asfalto, ritmo constante, y eso, en montaña, es inviable. Fui a tirones, me sentía mal por los tramos andados y lo “compensaba” corriendo todo lo que podía en los llanos, llegando muerta a la siguiente subida, y así sucesivamente. Ansiosa, completamente ansiosa, pendiente de llegar cuanto antes y olvidándome de disfrutar.
Nuevas necesidades (y comodidades): Aunque no fue una buena carrera me sirvió para decidir que no volveré a correr sin gafas. No es la primera vez que me quejo de lo rápido que me lloran los ojos corriendo, pero en esta ocasión hubo momentos en los que no era capaz de distinguir el suelo que pisaba.
Orgullo (herido): Cuando terminé, sentí que había logrado algo grande, que aun dudando de mí preparación había sido capaz de terminar y no terminar destrozada. Pero me fui viniendo abajo conforme escuchaba comentarios del tipo “bueno, ha sido una carrera suave”, “no se puede decir que sea una carrera de montaña”, “esperaba que fuese algo más dura”…y yo con la sensación de haber conseguido “algo GRANDE”. Pues bien, ahora quiero volver y poder decir: “Dani, ¿te acuerdas cuando yo creía que esto era una carrera de montaña?”.
Nos vemos en Coto Cuadros ¡ He dicho que si lo pienso lo quiero, y si lo quiero lo puedo.
L.
Gracias a Footer Troter por las fotos, y los animos
lunes, 12 de enero de 2015
De vuelta (IV carrera de Montaña Cerro de la Mola)
Feliz Navidad, feliz año y feliz todo... hacia tiempo que no asomabamos por aqui. Todas las fiesta pensando en escribir, pero sin sacar tiempo. Buenos y entretenidos entrenos, ninguna carrera (ni San Silvestres ni nada, somos sosos...) y regalos interesantes.
Vuelvo a escribir al volver a competir. Este domingo fuimos a Novelda a correr la IV carrera de Montaña Cerro de la Mola, Pepe, Laura (que debutaba en la modalidad y hara su cronica) y yo. Carrera de 17km y poco con casi +600mts. Rapida, mucha pista/camino/senda facil. Con dos picos algo mas "tecnicos" pero sin ser excesivo. Entre ellos una entretenida y rapida rambla con un riachuelo de agua que habia que ir saltando continuamente. Antes y despues de los picos, pista y asfalto. En definitiva, carrera entretenida. Bien organizada pero con peros, ya lo contara Laura, pero en el primer avituallamiento ya no habia agua cuando ella paso. Y al llegar a meta (yo al terminar volvi a por ella atras y entre entonces en meta con ella) apenas quedaba nada de fruta, y nadie dando agua. La carrera es para todos, no solo para los primeros. Por mi parte 1h33 (36º) Pepe 1h41 (89º) y Laura 2h22 (334º/12ª)
Mucho cosas que comentar y que ire diciendo al pasar el año. Me han regalado unas fivefingers y las estoy usando en los entrenos, una minicamara para hecer fotos y videos que muchos habreis visto ya en facebook, Laura se ha metido y federado con los Wapaventura, y no se que mas... del futuro y propositos para este 2015, pues hacer menos carreras y perder algo de peso. A ver si me quedase en esos ahora lejanos 80. De momento he corrido esta, en Febrero correre la San Jorge y el Portazgo. Marzo la media de Murcia, tambien Laura, y la Barbudo segun la fecha. En Abril la Lurbel Rio Mundo de 45km y el Half de Jumilla. Mayo no se, el Valle, si se hace ese mes (supongo que si). Junio de momento nada. Julio el Half de Sierra Nevada. Y despues no se nada. Pense los 101 de Ronda pero cada vez me llama menos por el viaje y demas, veremos la via verde nocturna que me quede con las ganas. Ya ire viendo, pero sin cargar calendario.
Vuelvo a escribir al volver a competir. Este domingo fuimos a Novelda a correr la IV carrera de Montaña Cerro de la Mola, Pepe, Laura (que debutaba en la modalidad y hara su cronica) y yo. Carrera de 17km y poco con casi +600mts. Rapida, mucha pista/camino/senda facil. Con dos picos algo mas "tecnicos" pero sin ser excesivo. Entre ellos una entretenida y rapida rambla con un riachuelo de agua que habia que ir saltando continuamente. Antes y despues de los picos, pista y asfalto. En definitiva, carrera entretenida. Bien organizada pero con peros, ya lo contara Laura, pero en el primer avituallamiento ya no habia agua cuando ella paso. Y al llegar a meta (yo al terminar volvi a por ella atras y entre entonces en meta con ella) apenas quedaba nada de fruta, y nadie dando agua. La carrera es para todos, no solo para los primeros. Por mi parte 1h33 (36º) Pepe 1h41 (89º) y Laura 2h22 (334º/12ª)
Mucho cosas que comentar y que ire diciendo al pasar el año. Me han regalado unas fivefingers y las estoy usando en los entrenos, una minicamara para hecer fotos y videos que muchos habreis visto ya en facebook, Laura se ha metido y federado con los Wapaventura, y no se que mas... del futuro y propositos para este 2015, pues hacer menos carreras y perder algo de peso. A ver si me quedase en esos ahora lejanos 80. De momento he corrido esta, en Febrero correre la San Jorge y el Portazgo. Marzo la media de Murcia, tambien Laura, y la Barbudo segun la fecha. En Abril la Lurbel Rio Mundo de 45km y el Half de Jumilla. Mayo no se, el Valle, si se hace ese mes (supongo que si). Junio de momento nada. Julio el Half de Sierra Nevada. Y despues no se nada. Pense los 101 de Ronda pero cada vez me llama menos por el viaje y demas, veremos la via verde nocturna que me quede con las ganas. Ya ire viendo, pero sin cargar calendario.
viernes, 26 de diciembre de 2014
Resumen 2014
Hay muchas formas de resumir deportivamente este 2014. En lo deportivo competitivo lo doy ya por acabado.No me voy a colgar mas dorsales y despues de unas semanas algo flojas de entreno, ya he retomado la marcha con vistas a 2015.
Podria hacer un frio resumen de los resultados, las competiciones que he ido, pero ni me apetece ni creo que sea muy interesante.
Mas interesante es un resumen fotografico con las instantaneas de los mejores y/o peores momentos.
Un pequeño resumen: empece el año entrenando para la Al-harabe, en Marzo. Salio bien, mejor de lo esperado, pero acabe con una molestia en la rodilla. No le di importancia, gran error, y derivo en una lesion en la RDLF que me dejo unos meses sin correr. Me dedique a entrenar bici y natacion pensando en el Iron Man de Gandia. En cuanto pude correr, sume los entrenos en esta disciplina. La carrera, en Octubre, fue todo un exito. A partir de ahi he venido encadenando carrera tras carrera sin apenas entrenar, sin pena ni gloria, la verdad. Asi hasta ahora.
Lo aprendido este año: se puede entrenar todo (natacion, bici, correr, monte, gim...), se puede competir en todo, pero no se puede competir todo. Bien planificado y con tiempo es posible compaginar todas las "disciplinas". Pero no se pueden hacer todas las carreras, hay que dejar tiempo entre carreras para descansar y entrenar. Lo de estos ultimos meses es insostenible.
Para el 2015, mas que objetivos concretos, que los tengo, espero organizarme bien el año y las competiciones, mantenerme alejado de las lesiones y seguir pasandolo bien.
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| Alharabe trail race |
Podria hacer un frio resumen de los resultados, las competiciones que he ido, pero ni me apetece ni creo que sea muy interesante.
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| RDLF, donde acabe lesionado |
Mas interesante es un resumen fotografico con las instantaneas de los mejores y/o peores momentos.
Un pequeño resumen: empece el año entrenando para la Al-harabe, en Marzo. Salio bien, mejor de lo esperado, pero acabe con una molestia en la rodilla. No le di importancia, gran error, y derivo en una lesion en la RDLF que me dejo unos meses sin correr. Me dedique a entrenar bici y natacion pensando en el Iron Man de Gandia. En cuanto pude correr, sume los entrenos en esta disciplina. La carrera, en Octubre, fue todo un exito. A partir de ahi he venido encadenando carrera tras carrera sin apenas entrenar, sin pena ni gloria, la verdad. Asi hasta ahora.
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| Posiblemente, el mejor momento del año |
Lo aprendido este año: se puede entrenar todo (natacion, bici, correr, monte, gim...), se puede competir en todo, pero no se puede competir todo. Bien planificado y con tiempo es posible compaginar todas las "disciplinas". Pero no se pueden hacer todas las carreras, hay que dejar tiempo entre carreras para descansar y entrenar. Lo de estos ultimos meses es insostenible.
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| Entreno Wapaventura en Carrascoy |
Lo mejor de este año, las vivencias con la gente, formar parte del Wapaventura, los entrenos con los Madelsur, preparar mano a mano el IM con Isidro, apoyado por el resto de amigos, y por supuesto entrenar con Laura, su evolucion deportiva y lo mas importante, que disfrute con lo que hace.
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| Carrera de Beniajan |
Para el 2015, mas que objetivos concretos, que los tengo, espero organizarme bien el año y las competiciones, mantenerme alejado de las lesiones y seguir pasandolo bien.
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| Entreno Madelsur |
lunes, 22 de diciembre de 2014
X Medio Maraton Torre Pacheco
Quien la sigue la consigue,
y luego siempre quiere más.
Diciembre siempre ha sido mi mes favorito, las mejores cosas siempre pasan en Diciembre, o al menos a mí.
Domingo, 14 de Diciembre 07.00 h.
Después de una semana “llevándolos por corbata”, había llegado el momento. Mi primera Media Maratón.
Tostadas con mantequilla, café con leche, la mitad de los dedos de mis pies envueltos en esparadrapo, las alas bien atadas y allí estábamos, esperando a Blas en la puerta de su casa. Se había quedado dormido. Blas es insuperable.
Llegamos a Torrepacheco con tiempo más que suficiente para que Blas desayunase, y Jaime y yo recogiésemos nuestro dorsal y nuestra bolsa del corredor, me enamoré de la camiseta que regalaban e inmediatamente me la puse.
Calenté, y lo anoto como hecho importante porque nunca caliento antes de una carrera, pero como he dicho, los llevaba por corbata y no era capaz de estarme quieta.
Ya en la salida, Dani me preguntó si quería que fuese conmigo, sabía lo nerviosa que estaba. Pero mi respuesta fue la de siempre, “mejor no”.
Empezamos y seguí la metodología habitual; empiezo a correr a un ritmo en el que me encuentro cómoda, sin venirme muy arriba, pues soy consciente de que debo mantenerlo durante 21 Km, intentando guardar algo de fuerza para apretar al final, así me han dicho que deben plantearse las carreras…En todas las tiradas largas, mi ritmo suele ser de 5.42 min/Km, pero cuando miré el reloj en Torrepacheco, pasado el Km 1, iba a 5.27 min/Km. No quise ser ambiciosa y bajé a 5.30 min/Km, había que evitar arponazos y terminar y no de cualquier manera, había que terminar bien.
Y llega mi parte favorita de las carreras, esa en la que el recorrido es de ida y vuelta y te encuentras con tu gente, ánimos y saludos, sin querer subes el ritmo y debes volver a echar el freno.
La carrera sigue avanzando, y yo sigo clavada en 5.30 min/Km, reconozco que podría haber subido el ritmo pero temía “pinchar” y era del todo consciente de que a ese ritmo terminaría con fuerzas para acelerar en un último empujón.
Otra de las cosas que me preocupaba, y que no había entrenado, era el tema de la bebida. Por más que Dani me ha insistido en que lo entrenase, yo cada vez que quiero beber durante un entrenamiento, paro en seco, bebo, tomo aire y continúo. Antes del primer avituallamiento me crucé con Dani (momentos ida y vuelta) y me dio un botellín casi vacío, advirtiéndome de que no me parase, pues había mucha gente agolpada cogiendo agua, y caí en la cuenta de que, con el botellín casi vacío, me resultaba muy cómodo dar pequeños sorbos sin necesidad de parar y tampoco noté síntomas de flato haciéndolo así, lo llevé a la práctica. En cada avituallamiento, para no deshidratarme, cogía el botellín, lo vaciaba casi del todo y lo llevaba conmigo hasta que, a base de pequeños sorbos, lo terminaba.
Recuerdo un perro subido al tejado de una casa atento a todos los corredores que pasaban por debajo.
Llegué al Km 17 fresca como una lechuga y decidí acelerar, tenía mis reservas preparadas. Adelanté a varias personas, y cuando fui consciente de que ya estaba hecho, empecé a erizarme de emoción y de pensarlo solo quería llorar. Encaré la recta de entrada en meta mientras sonaba “Adrenalina” en mi Ipod y quería bailar, llorar y bailar o llorar mientras bailaba, no lo tenía claro, estaba feliz.
Y como las cosas nunca son como las imaginas, sino mejores, antes de llegar a meta vi venir a lo lejos a Dani, lo que hizo que mis piernas se acelerasen aún más por alcanzarlo. Se puso a mi lado y corrió conmigo hasta el final.
Seguí mirando y vi a Isidro que también me acompañaba, volví a mirar y estaban Pepe y Rubén haciendo fotos, ahora sí que iba a llorar…. Vi el tiempo en el cronómetro de meta, estaba hecho y bien hecho, había bajado de las 2 horas, exploté de felicidad y fui consciente de que quien lo lucha lo consigue y quien lo entrena consigue hacerlo bien. Correr te hace ser consciente de que es posible lo imposible, que no hay secretos, sólo esfuerzo. Y que si, que un galgo es capaz de vivir con 2 conejos y mostrarles absoluta indiferencia. Es lo que tiene lo imposible…
Gracias a todos (Dani, Pepe, Isidro, Rubén, Blas y Jaime) por dejarme ser vuestra mascota, por cuidarme y animarme tanto y por supuesto gracias por darme esa entrada en meta que me quedo para mí para siempre ¡!!
You’re my sunshine
Nos vemos en la siguiente media, con la cabeza puesta en una Maratón, porque cuando lo consigues, quieres más. Naturaleza humana.
L.
y luego siempre quiere más.
Diciembre siempre ha sido mi mes favorito, las mejores cosas siempre pasan en Diciembre, o al menos a mí.
Domingo, 14 de Diciembre 07.00 h.
Después de una semana “llevándolos por corbata”, había llegado el momento. Mi primera Media Maratón.
Tostadas con mantequilla, café con leche, la mitad de los dedos de mis pies envueltos en esparadrapo, las alas bien atadas y allí estábamos, esperando a Blas en la puerta de su casa. Se había quedado dormido. Blas es insuperable.
Llegamos a Torrepacheco con tiempo más que suficiente para que Blas desayunase, y Jaime y yo recogiésemos nuestro dorsal y nuestra bolsa del corredor, me enamoré de la camiseta que regalaban e inmediatamente me la puse.
Calenté, y lo anoto como hecho importante porque nunca caliento antes de una carrera, pero como he dicho, los llevaba por corbata y no era capaz de estarme quieta.
Ya en la salida, Dani me preguntó si quería que fuese conmigo, sabía lo nerviosa que estaba. Pero mi respuesta fue la de siempre, “mejor no”.
Empezamos y seguí la metodología habitual; empiezo a correr a un ritmo en el que me encuentro cómoda, sin venirme muy arriba, pues soy consciente de que debo mantenerlo durante 21 Km, intentando guardar algo de fuerza para apretar al final, así me han dicho que deben plantearse las carreras…En todas las tiradas largas, mi ritmo suele ser de 5.42 min/Km, pero cuando miré el reloj en Torrepacheco, pasado el Km 1, iba a 5.27 min/Km. No quise ser ambiciosa y bajé a 5.30 min/Km, había que evitar arponazos y terminar y no de cualquier manera, había que terminar bien.
Y llega mi parte favorita de las carreras, esa en la que el recorrido es de ida y vuelta y te encuentras con tu gente, ánimos y saludos, sin querer subes el ritmo y debes volver a echar el freno.
La carrera sigue avanzando, y yo sigo clavada en 5.30 min/Km, reconozco que podría haber subido el ritmo pero temía “pinchar” y era del todo consciente de que a ese ritmo terminaría con fuerzas para acelerar en un último empujón.
Otra de las cosas que me preocupaba, y que no había entrenado, era el tema de la bebida. Por más que Dani me ha insistido en que lo entrenase, yo cada vez que quiero beber durante un entrenamiento, paro en seco, bebo, tomo aire y continúo. Antes del primer avituallamiento me crucé con Dani (momentos ida y vuelta) y me dio un botellín casi vacío, advirtiéndome de que no me parase, pues había mucha gente agolpada cogiendo agua, y caí en la cuenta de que, con el botellín casi vacío, me resultaba muy cómodo dar pequeños sorbos sin necesidad de parar y tampoco noté síntomas de flato haciéndolo así, lo llevé a la práctica. En cada avituallamiento, para no deshidratarme, cogía el botellín, lo vaciaba casi del todo y lo llevaba conmigo hasta que, a base de pequeños sorbos, lo terminaba.
Recuerdo un perro subido al tejado de una casa atento a todos los corredores que pasaban por debajo.
No sé si porque acerté en el ritmo que elegí, por la emoción de verme capaz o por un poco de todo, pero reconozco que disfruté muchísimo de la carrera. Se me hizo muy muy corta y me lo pasé muy muy bien compartiendo risas y comentarios con voluntarios, fotógrafos y gente que simplemente daba ánimos. Es divertido interactuar con ellos. Además, antes de ser participante, he sido público en numerosas ocasiones y sienta bien que esa gente a la que animas te responda haciéndote saber que sí, que les has dado aliento. Gracias desde aquí ¡
Aunque sabía que no era posible, porque mis padres me dijeron que no vendrían, en un par de ocasiones durante la carrera, me pareció ver a mi hermano con una cámara de fotos, aceleré, puse la mejor de mis sonrisas y cuando estaba decidida a posar, me di cuenta de que no era él. No vinieron y los eché de menos, me había imaginado en muchas ocasiones mi entrada en meta tras mi primera Media Maratón y en todas estaban ellos. Al día siguiente y a su manera, me felicitaron.Llegué al Km 17 fresca como una lechuga y decidí acelerar, tenía mis reservas preparadas. Adelanté a varias personas, y cuando fui consciente de que ya estaba hecho, empecé a erizarme de emoción y de pensarlo solo quería llorar. Encaré la recta de entrada en meta mientras sonaba “Adrenalina” en mi Ipod y quería bailar, llorar y bailar o llorar mientras bailaba, no lo tenía claro, estaba feliz.
Y como las cosas nunca son como las imaginas, sino mejores, antes de llegar a meta vi venir a lo lejos a Dani, lo que hizo que mis piernas se acelerasen aún más por alcanzarlo. Se puso a mi lado y corrió conmigo hasta el final.
Seguí mirando y vi a Isidro que también me acompañaba, volví a mirar y estaban Pepe y Rubén haciendo fotos, ahora sí que iba a llorar…. Vi el tiempo en el cronómetro de meta, estaba hecho y bien hecho, había bajado de las 2 horas, exploté de felicidad y fui consciente de que quien lo lucha lo consigue y quien lo entrena consigue hacerlo bien. Correr te hace ser consciente de que es posible lo imposible, que no hay secretos, sólo esfuerzo. Y que si, que un galgo es capaz de vivir con 2 conejos y mostrarles absoluta indiferencia. Es lo que tiene lo imposible…
Gracias a todos (Dani, Pepe, Isidro, Rubén, Blas y Jaime) por dejarme ser vuestra mascota, por cuidarme y animarme tanto y por supuesto gracias por darme esa entrada en meta que me quedo para mí para siempre ¡!!
You’re my sunshine
Nos vemos en la siguiente media, con la cabeza puesta en una Maratón, porque cuando lo consigues, quieres más. Naturaleza humana.
L.
Resultados MaDelSur:
Dani------------------1h27:15 (1h26:46)
Pepe-----------------1h29:43 (1h29:14)
Isidro-----------------1h30:46 (1h30:17)
Ruben---------------1h34:37 (1h34:08)
Toni------------------1h37:23 (1h37:07)
Jaime----------------1h44:00 (1h43:43)
Blas------------------1h44:00 (1h43:43)
Laura----------------1h57:32 (1h56:55)
domingo, 14 de diciembre de 2014
Cierre de año
Hoy hemos corrido la media de Torre Pacheco. Laura ha debutado en la distancia, y eso es lo importante de hoy. Ademas con una gran actuacion. Su objetivo era bajar de 2h y ha hecho 1h57:32 oficial (1h56:55 real) 536º, 10º senior femenino. Estoy contento por ella y orgulloso. Creo que incluso podria haber hecho menos. En ciertos momentos se ha frenado. Ha entrado en meta bien y apretando los ultimos kilometros. Haciendo menos tiempo en la segunda mitad que en la primera. Pero lo mejor es que ha entrado feliz, y de eso es lo que se trata. Ya contara ella su experiencia cuando tenga un rato para escribir.
Por mi parte, de acompañante. 1h27:05 Y con esto ya si que cierro el año y la temporada. Algo muy interesante y atrayente tendria que salir para que me pusiese en la linea de salida de otra carrera antes de fin de año, por no decir que antes de Febrero. No me busqueis en la clasificacion, tengo que reconocer que iba sin dorsal. No es algo que suela hacer, es mas, es la segunda vez que lo hago en los mas de 7 años y 134 carreras que llevo a mis espaldas. No me gusta hacerlo, no lo veo bien, y ademas sin dorsal no me "motivo" igual. Pero Laura iba y yo no queria soltar 34€ por los dos, mas cuando iba sin expectativas de nada y en plan entreno. Se que no esta bien pero asi son las cosas. Ha sido mi primer y unico medio maraton de este 2014. Toca empezar a entrenar para el 2015.
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| Los ultimos metros |
martes, 9 de diciembre de 2014
Falco trail 2014
Esta vez he realizado yo la cronica del equipo, asi que AQUI os dejo el enlace a la misma
Y para que sirva para algo entrar aqui, os dejo un poco de humor, no es creacion mia, es sacado de twiter, pero como ahi no me aclaro mucho, no se quien es el autor
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| CRONICA FALCO TRAIL 2014 |
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